
12
DE DICIEMBRE
18:00
HORAS
HOGAR
DEL PENSIONISTA
(C/ CATALUÑA, 5)
El
Partido Comunista de Andalucía está inmerso en una campaña de
información y movilización debido a la reforma de pensiones
impulsada por el PP.
La
reforma de las pensiones que impulsa el PP sigue la dinámica de las
reformas emprendidas por el Gobierno de Rajoy en esta legislatura, es
decir, ataque a los derechos de la clase trabajadora para la
satisfacción de los dictados económicos de la Troika. Conviene
recordar que cuando hablamos de dictados económicos de la Troika nos
referimos eufemísticamente a los procesos que provocan un aumento en
los beneficios de la Oligarquía Financiera a costa de la pérdida de
poder adquisitivo de la clase trabajadora, o lo que en términos
marxistas se denominaría aumento del grado de explotación.
Argumentos
del bipartidismo, la Troika y la Oligarquía.
El
argumento empleado por los defensores de la reforma es sencillo y
aparentemente inapelable, la esperanza de vida está aumentando de
manera que se produce un envejecimiento de la población. Este hecho
provocará que la población activa sea incapaz de mantener el
sistema de pensiones mediante sus aportaciones a la seguridad social,
es decir, el sistema será deficitario puesto que los ingresos serán
inferiores a los gastos.
Este argumento fue
utilizado por el PSOE para su reforma de pensiones del año 2011, en
la que retrasaron la edad de jubilación a 67 años, se incrementó
de 15 a 25 años el cómputo de la cuantía de la pensión y se
aumentó de 35 a 38,5 los años de cotización necesaria para cobrar
el 100% de la jubilación.
La esperanza de
vida y las pensiones.
Analizando los
argumentos de PP, PSOE, CIU, PNV y demás instrumentos al servicio de
la Oligarquía se vislumbra una tesis aterradora, debe reducirse el
número de años en los que un trabajador disfrute de una pensión
tras su etapa activa, derecho adquirido tras largas luchas de la
clase obrera.
Efectivamente, el
resultado de ampliar los años de cotización necesarios para
percibir el 100% de la jubilación, el aumento de la edad de
jubilación, la reducción del poder adquisitivo de los pensionistas
unido a otros factores como el copago sanitario provocarán
posiblemente una reducción de la esperanza de vida en los
trabajadores con menor poder adquisitivo.
Es una evidencia
científica que la esperanza de vida en los sectores más
desfavorecidos económicamente es inferior a aquellos sectores de la
población con mayor poder adquisitivo. Según un estudio de Vicenç
Navarro y otros especialistas en salud pública, hace aproximadamente
una década existía una esperanza de vida 8 años superior en los
barrios ricos que en los barrios pobres de Barcelona.
Podemos concluir que
los trabajadores con menor poder adquisitivo serán, como siempre,
los principales perjudicados de esta reforma. Resulta “paradójico”
que los pensionistas vean mermados sus ingresos al mismo tiempo que
se ponen en marcha reformas contrarias a la gratuidad de nuestro
sistema de salud.
La sostenibilidad
del sistema público de pensiones.
Tal y como plantea
Bruno Estrada, de Economistas frente a la Crisis, resulta
sorprendente que en el Informe que justifica la reforma del PP no
exista ninguna proyección sobre la evolución futura de las cuentas
de la Seguridad Social.
Como nos tienen
acostumbrados, el PP parece conformarse con la previsión de un
déficit estructural derivado de la evolución demográfica y la
consecuente necesidad de reducción del gasto de la Seguridad Social
mediante la reducción de la cuantía de las prestaciones. Como
siempre se nos presenta la reducción del gasto como un efecto
incontestable, producto de la aplicación de una “única” ciencia
económica. Pero cualquiera que quiera utilizar por un instante el
don humano del análisis convendrá que el déficit es el resultado
de dos factores: los gastos y los ingresos.
Es en el aumento de
los ingresos y no en la reducción de gastos donde podremos encontrar
las vías para hacer del sistema público de pensiones un sistema
sostenible y solidario.
El análisis del
sistema público de pensiones desde la perspectiva de los ingresos
nos lleva a culpar del actual déficit a la reducción de las
cotizaciones, tanto por el número de cotizantes (más de 4.000.000
de puestos de trabajo destruidos durante la crisis) como de las
políticas de bonificaciones de cotización puestas en marcha por los
sucesivos gobiernos del PP y el PSOE, sin olvidar la precarización
de los contratos laborales y la inferior cotización de los mismos.
Todo esto hace
indicar que no es la sostenibilidad del sistema público de pensiones
lo que motiva la reforma de las pensiones.
La reforma del PP.
La reforma del PP
introduce dos nuevos factores en el sistema público de pensiones
cuyo objetivo es muy básico: reducir el valor de las pensiones.
El primer factor es
el Factor de Sostenibilidad, dicho factor se aplicaría a partir de
2019 una vez calculada la cuantía de la pensión. Si la esperanza de
vida aumenta, como es previsible, este factor será inferior a 1 y
provocará una reducción de la pensión calculada. Dicho factor se
aplicaría a los nuevos pensionistas a partir de 2019
El segundo factor es
el Índice de Revalorización de las Pensiones, este factor sustituye
al IPC como índice para la revalorización de las pensiones, e
incluye elementos adicionales como la situación de ingresos y gastos
del sistema. Establece un mínimo de “revalorización” del 0,25%,
mínimo que por cierto se aplicará a las pensiones en 2014. Dicho
factor es aplicable a todos los pensionistas a partir de 2014.
La pérdida de poder
adquisitivo de los pensionistas con la aplicación de esta reforma es
más que evidente, CC.OO. cifra esta pérdida de poder adquisitivo
entre un 14,8% y un 28,3% para los próximos 15 años.
Según el Partido
Popular, todo este sacrificio de los trabajadores supondrá un ahorro
de 33.000 millones de euros en los próximos 9 años, cifra inferior
a los 36.000 millones de euros prestados a la Banca que este año el
Gobierno ha dado por perdidos. El proceso no puede ser más gráfico,
los impuestos de los trabajadores pueden destinarse a cubrir las
pérdidas generadas por la especulación financiera pero no a cubrir
el descenso de ingresos en la Seguridad Social derivados de la crisis
provocada por esta misma especulación.
Objetivos reales
de la reforma.
Santos Miguel Ruesga,
catedrático de Economía Aplicada de la UAM, y único miembro de la
comisión de “expertos” que votó en contra del “Informe
del Comité de Expertos sobre el factor de sostenibilidad del sistema
público de pensiones” justificó su oposición en dos motivos:
· La reforma de las
pensiones se realiza en función a los planes de austeridad impuestos
por la Troika y no en función a la sostenibilidad económica de del
sistema público de pensiones.
· La reducción del
valor de las pensiones allana el camino a los fondos de pensiones
privados.
Estos y no otros son
los verdaderos motivos de las reformas de las pensiones impulsadas
por PSOE y PP.
Si tenemos en cuenta
que las supuestas políticas de austeridad de la Troika tienen como
objetivo el debilitamiento del Estado y la privatización de los
servicios públicos en línea con lo aprobado en la Unión Europea
(Maastricht, directiva Bolkestein, etc), llegaremos a la conclusión
de que el objetivo de las reformas es uno: ofrecer a la Oligarquía
Financiera uno de sus botines más ansiados, el sistema de pensiones.
El descenso drástico
del poder adquisitivo de las pensiones unido a medidas como el
reciente anuncio de que el Gobierno reducirá un 30% los impuestos
sobre los planes de pensiones privados confirman que el
objetivo principal de la reforma es promover los planes de pensiones
privados a costa de dilapidar el actual sistema de pensiones
Sistema Público
de Pensiones o Planes de Pensiones Privados.
¿Qué supone
realmente el cambio de un sistema público de pensiones a uno
privado?
El sistema público
de pensiones se basa en garantizar las prestaciones del pensionista
actual con las aportaciones de los trabajadores en activo actuales.
Es un sistema en el que los trabajadores de hoy pagan las pensiones
de las generaciones de trabajadores anteriores. Es por lo tanto un
sistema solidario que garantiza pensiones mínimas para el conjunto
de trabajadores.
Los planes de
pensiones privados se basan en la capitalización del ahorro de los
trabajadores, es decir, las empresas financieras invierten esos
ahorros en productos financieros, las pensiones futuras dependerán
de lo productivas que hayan sido esas inversiones. Varios son los
factores a tener en cuenta, en primer lugar, este sistema es
profundamente insolidario y desigual pues los trabajadores con menor
poder adquisitivo difícilmente pueden hacer frente a un plan de
pensiones que permita garantizar unos ingresos mínimos en el futuro;
en segundo lugar no garantiza las pensiones futuras, pues las
pensiones futuras dependerán del tipo de inversiones realizadas por
un sector caracterizado por su empeño en la economía especulativa;
y en último lugar porque los planes de pensiones otorgan mayor poder
económico a la Oligarquía Financiera.
A través de los
planes de pensiones privados la Oligarquía Financiera concentra
grandes cantidades de ahorro para capitalizarlas, estas grandes
cantidades de capital ajeno pero gestionado por las financieras les
permite controlar las empresas y administrarlas en función a los
intereses propios a la Oligarquía. Este mecanismo provoca el
incremento del control de la Oligarquía sobre la Economía. Este
control les permite someter a los gobiernos de los países para que
legislen en favor de sus intereses y hagan reformas como por ejemplo
la futura reforma de las pensiones del PP.
Referencias:
Cuestionando
la sabiduría convencional sobre las pensiones. Vicenç Navarro
(Público)
David
Pineda. Sevilla 2 de Diciembre de 2013