domingo, 1 de abril de 2012

La resistencia andaluza


Los conservadores del partido Popular tenían todo dispuesto para lanzar los voladores de celebración  por la conquista de Andalucía. Tomar la tierra de Miguel Hernández, Alberti,  Lorca y de Picasso era culminar con honores sobrados la cruzada por la toma de España toda.

Era humillar sin compasión a sus históricos rivales, el descolorido y agotado por el clientelismo y la corrupción, partido socialista obrero español y doblegar a Izquierda Unida, el satanás con el  que atemorizaron durante la campaña a un electorado cultivado en feligresías, cofradías, sahumerios, rezos y penitencias. El champan estaba servido, los obispos los sermones los tenían  muy bien pulidos y Rajoy se sabía ya de memoria la intervención en la que proclamaría que la victoria azul en Andalucía era el apoyo que le faltaba a su política de recortes  para los recortados. Pero he aquí que el champan se les quedó servido, los discursos en los bolsillos de adentro de sus levitas, los obispos enmudecieron espantados como si el diablo se les hubiera entrado adentro muy adentro de sus cuerpos regordetes y satisfechos. Pues resulta que los apostatados, los  derrotados y por adelantado humillados les pararon los machos en mitad de la jornada. Las bases populares y de las capas medias del Psoe fueron superiores a la debilidad, cobardía, corrupción  y el descolorimiento de sus dirigentes y se apegaron a un viejo pasado de luchas y de glorias pero con la expectativa de que fuera el crecimiento de izquierda Unida el que permitiera  quizás no solo mantenerse en el poder sino hacer un recambio en la política, un retorno a los viejos idearios. Y así sucedió. Izquierda Unida se levantó con una energía arrolladora de encuestas, silenciamientos e invisibilidad mediática. Se levantó con la fuerza de su militancia abnegada, de una política cada día más coherente y de una clara visibilidad de una alternativa al bipartidismo neoliberal.

Andalucía se parece hoy mucho más a esa América Latina con la que comparte modos y costumbres, y sobre todo, hoy, esperanza en cambios transformadores. 
posted by Admin at 00:39