A recortar se ha dicho.
Los resultados electorales de las elecciones españolas del día de ayer estaban cantados. El PSOE sufriría la mayor debacle de su historia y el Partido Popular se haría con el poder absoluto. Una paliza que el primero bien se ha merecido y un arrollador triunfo que el otro no se merece para nada. No ha hecho nada para ello.







